A STATEMENT ON TRAFFICKING // DECLARACIÓN

PONTIFICIAS ACADEMIAS DE LAS CIENCIAS Y DE LAS CIENCIAS SOCIALES Y

FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ASOCIACIONES DE MÉDICOS CATÓLICOS

DECLARACIÓN SOBRE LA TRATA DE PERSONAS

Ciudad del Vaticano, noviembre de 2013

La trata de personas es la forma más extendida de esclavitud en este siglo XXI!, Papa Francisco, mensaje pascual, 2013

Cada ser humano es una persona libre, sea hombre, mujer, niña o niño, y está destinado a existir para alcanzar el bien de todos en igualdad y fraternidad. Toda relación que no respete la convicción fundamental de que todas las personas —sin importar su sexo ni edad— son iguales y que no reconozca que gozan de la misma libertad y dignidad constituye un delito grave de lesa humanidad.

A pesar de los denodados esfuerzos de muchos, el tráfico de personas —la forma más extendida de esclavitud en nuestro siglo XXI— continúa siendo un flagelo atroz y está presente a gran escala en muchos países del mundo. A las víctimas se las oculta en domicilios particulares, en establecimientos ilegales, en fábricas y en campos, tras puertas cerradas, en el seno de las familias, en viviendas y en muchos otros sitios, y todo esto ocurre tanto en las ciudades como en las aldeas y los barrios marginales de las naciones más ricas y más pobres del mundo. Lejos de mejorar, la situación probablemente esté agravándose.

Existe hoy día una necesidad contundente e innegable de poner fin a la trata de personas y a todas las formas de explotación, en particular la prostitución, el trabajo forzado, la extracción ilegal de órganos humanos y la utilización de menores para la venta de drogas y la producción de material pornográfico, sobre todo en Internet.

La trata de personas en todas sus formas, y en particular el tráfico para fines de explotación sexual y prostitución, debe ser declarada un crimen de lesa humanidad. Los traficantes deben ser llevados a juicio en el marco de leyes nacionales e internacionales claras, con el decomiso de aquellas ganancias que sean producto de su actividad ilegal, y las víctimas deben ser indemnizadas por todos los daños sufridos.

Todas las partes interesadas, cualquiera sea su ámbito, tienen el deber moral y legal de erradicar esta gravísima violación de los derechos humanos y de bregar por garantizar que todas las personas convivan en un marco de libertad, igualdad, armonía y paz, en sintonía con los valores inherentes a nuestra condición humana. Con el respaldo de los académicos y de los líderes morales y religiosos, y sirviéndonos de la influencia de un movimiento a nivel mundial y las redes sociales, debemos dejar expuestos estos delitos ocultos recurriendo al uso de la tecnología actual y a la colaboración de instituciones nacionales e internacionales justas y nobles.

Tenemos el imperativo moral de lograr que nuestra generación sea la última que deba combatir el comercio de vidas humanas.

1

Sugerimos que:

La Santa Sede

1. Suscriba y ratifique el Convenio para la represión dela trata de personas y la explotación de la prostitución ajena, aprobado por la ONU en 1949.

2. Suscriba y ratifique el Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños (Protocolo de Palermo), firmado por la ONU en el año 2000.

3. Ratifique el Convenio del Consejo de Europa sobre la lucha contra la trata de seres humanos, elaborado en 2005.

4. Comprometa a sus Misiones Permanentes ante las organizaciones internacionales a insistir sobre la urgencia de elaborar una estrategia a nivel mundial contra la trata de seres humanos.

5. Impulse la ratificación de la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migrantes y de sus familiares (18 de diciembre de 1990) y el Convenio de la OIT sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos (16 de junio de 2011), y abogue por la inclusión de los trabajadores domésticos y rurales en las leyes nacionales en materia laboral.

6. Promueva un movimiento que garantice el compromiso de la Iglesia Católica, y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad, de poner fin al tráfico de personas y la prostitución, compromiso este que deberá manifestarse en los términos más claros y contundentes posibles.

7. Inste a las órdenes religiosas masculinas a que trabajen junto a las religiosas mujeres con el objeto de brindar alivio inmediato al sufrimiento de las víctimas de la trata, y de combatir en el largo plazo su posible exclusión social.

Las organizaciones internacionales

8. Afirmen de manera irreductible que el tráfico de personas es ante todo una violación grave de los derechos humanos.

9. Hagan específica inclusión del objetivo de poner fin a la trata de seres humanos en los nuevos Objetivos de Desarrollo del Milenio que se adoptarán a partir de 2015.

10. Tomen todas las medidas posibles para reducir la demanda de todas las formas de explotación, que tanto daño hacen a la vida humana, en particular la explotación sexual.

11. Establezcan códigos de conducta, y en particular una política de tolerancia cero, en materia de explotación sexual y otros abusos, perjudiciales todos para la vida y el bienestar del ser humano.

Los gobiernos y las autoridades nacionales

12. En cooperación con las organizaciones de la sociedad civil, incluyendo las de naturaleza religiosa, elaboren planes de acción a nivel nacional para combatir el tráfico de personas, e incorporen en ellos medidas para evitar que las víctimas vuelvan a caer en la situación de trata.

13. Establezcan un mecanismo a nivel nacional para combatir y prevenir el tráfico de personas, y para proteger a las víctimas.

14. Garanticen que los tribunales, los organismos administrativos y las fuerzas de seguridad dedicadas a combatir la trata de personas en todos los ámbitos cuenten con el apoyo necesario en materia política, jurídica y financiera. Esto incluye mejores programas de protección de testigos para aquellas víctimas que estén dispuestas a atestiguar ante un tribunal o suministrar información a la policía a fin de aumentar las posibilidades de aprehender a los traficantes y sus cómplices.

15. Opongan resistencia a la repatriación apresurada, automática e involuntaria de las víctimas del tráfico de personas, y desarrollen programas de reeducación y de suministro de vivienda, con la expectativa de que, siempre que se desee, esto tenga por consecuencia el otorgamiento de un permiso de trabajo en el país de acogida.

16. Tomen medidas urgentes para reducir la demanda que alimenta todas las formas de explotación, en particular la sexual, y penalicen a los clientes de la prostitución como medida disuasiva contra el tráfico sexual. Esto implica el reconocimiento de que el tráfico de mujeres, niñas y niños está intrínsicamente ligado a la existencia de sistemas de prostitución legalizados y a la comercialización del sexo.

17. Garanticen que las empresas estén lo suficientemente reguladas y obligadas a rendir cuentas por los posibles abusos. Asimismo se sugiere que los gobiernos y las autoridades nacionales prohíban el suministro de contenidos sexuales y la publicidad de servicios sexuales en hoteles y otros ámbitos públicos.

18. Consideren el rol fundamental que desempeña Internet, y en particular la pornografía, en materia de facilitar la captación de víctimas de la trata, y legislen contra los posibles daños relacionados. Asimismo, se sugiere que promuevan que en las computadoras se incorpore, en el punto de venta, una “configuración por defecto” que impida el acceso a contenidos pornográficos.

19. Instituyan un sistema obligatorio de registro de nacimientos, el cual deberá incluir la información del ADN de cada individuo registrado en caso de riesgo o necesidad.

20. Garanticen el decomiso de los activos de los delincuentes.

2

21. Garanticen una adecuada indemnización a las víctimas.

22. Impulsen la investigación financiera, el enjuiciamiento y la condena de los traficantes.

23. Intensifiquen la capacitación de todos los actores pertinentes, en particular los funcionarios en contacto directo con la lucha contra el tráfico de personas, de modo de optimizar su labor en este ámbito.

24. Prioricen la erradicación del tráfico de menores, incluyendo el que tenga por objeto la explotación sexual, y garanticen la identificación precoz de las niñas y de los niños que podrían convertirse en víctimas. Con este fin, sugerimos que estas instituciones consideren medios innovadores, como la creación de bases de datos genéticos a nivel nacional, con el fin de identificar y prevenir el tráfico de niñas y niños.

Las organizaciones de la sociedad civil

25. Promuevan campañas de concientización que hagan hincapié en diferentes formas de explotación y pongan especial foco en combatir la demanda que conduce a la explotación sexual y laboral.

26. Generen redes de asociaciones de profesionales que se dediquen, en forma ad honorem, a la lucha contra la trata de personas y a la protección y la asistencia de sus víctimas.

27. Generen recursos en Internet para combatir este fenómeno de dimensiones mundiales, y para impulsar las acciones adecuadas.

28. Realicen gestiones políticas en favor de la creación y difusión de líneas telefónicas gratuitas para las víctimas.

La comunidad empresarial

29. Instaure códigos de conducta y normas estrictas en materia de transparencia, de modo de garantizar la existencia de cadenas de suministro libres de trabajadores víctimas de la trata y de otras formas de esclavitud.

30. Genere conciencia sobre los grandes riesgos y los daños nvolucrados en la “carrera a la baja”, cuyo objeto es minimizar los costos de mano de obra, pues tales riesgos, que existen de por sí, con frecuencia implican el trabajo forzado.

Los cristianos

31. Garanticen la participación efectiva y sistemática de las Conferencias Episcopales, los obispos, el clero, las congregaciones, las parroquias, las escuelas y los medios de comunicación en materia de denunciar y tomar medidas contra la trata de personas.

32. Incorporen la temática de la trata de personas en la labor pastoral y en los cursos de formación, forjando una comunidad activa contra la trata, y especialmente capacitada para dialogar en nombre de las víctimas con las comunidades diplomáticas, el mundo empresarial, las fuerzas policiales y de seguridad, y otras entidades.

33. Creen grupos de trabajo dedicados a la problemática del tráfico de personas, los cuales deberán concentrarse en acciones concretas y preparar documentos de posición sobre cuestiones claves que podrían servir de base para declaraciones futuras (por parte de los líderes de la Iglesia).

34. Fortalezcan los conocimientos del público en general, impulsando el entendimiento de la población en su conjunto, y fomentando investigaciones de calidad en relativo a todas las formas de explotación vinculadas al tráfico de personas.

Todas las religiones

35. Fortalezcan las redes interconfesionales y ecuménicas a nivel local, regional e internacional, de modo de crear un acervo creciente de recursos para ayudar a las víctimas.

36. Permitan que los feligreses de las iglesias locales y de otros grupos religiosos puedan acceder a cursos capacitación y otros recursos, de manera de promover una respuesta comunitaria adecuada en todas las actividades vinculadas a la lucha contra la trata de personas.

37. Instruyan a las personas sobre la dimensión del tráfico de seres humanos como fenómeno, haciendo hincapié en que constituye una violación grave de los derechos humanos.

38. Acojan a las víctimas en monasterios, conventos y casas religiosas, haciendo todo lo posible por evaluar sus necesidades más urgentes.

39. Coordinen la lucha por parte de todas las organizaciones religiosas contra la trata de personas, y garanticen la participación activa de nuncios, representantes religiosos y diplomáticos.

40. Instauren una Jornada Mundial de oración, ayuno, acción y reflexión sobre la trata de personas.

41. Convoquen a todos los individuos, sean hombres, mujeres, niños o niñas, para generar conciencia sobre su deber moral de abstenerse de participar en actividades, como las vinculadas al comercio sexual, que fomentan el tráfico de personas.

Todas las personas de buena voluntad

42. Colaboren para impulsar estas propuestas mediante la acción conjunta y el uso compartido de información, de manera de erradicar esta práctica atroz e inhumana de nuestros tiempos.

3 VERS. 07 (14 NOVIEMBRE 2013)

ROGER CARDENAL ETCHEGARAY

WERNER ARBER, PRESIDENTE PAS

HNA. AURELIA AGREDANO PÉREZ, RELIGIOSAS ADORATRICES AASC, ROMA, ITALIA

MARGARET SCOTFORD ARCHER, CONSEJERA PASS

ANTONIO BATTRO, MIEMBRO PAS

JORGE NERY CABRERA CABRERA, DIRECTOR GENERAL, INST. NACIONAL DE CIENCIAS FORENSES INACIF, GUATEMALA

LAURA DRYJANSKA, ROTARIAN ACTION GROUP AGAINST CHILD SLAVERY, ROMA, ITALIA

OMBRETTA FUMAGALLI CARULLI, MIEMBRO PASS

JUAN JOSÉ LLACH, CONSEJERO PASS

JOSÉ ANTONIO LORENTE, DIRECTOR CENTRO PFIZER UNIVERSIDAD DE GRANADA

OBISPO PATRICK LYNCH, SS.CC., CONFERENCIA EPISCOPAL DEL REINO UNIDO

PIERRE MOREL, DIRECTOR DE PHAROS OBSERVATORIO DE CULTURA Y ECUMENISMO

ARCHBISHOP DAVID MOXON, DIRECTOR DEL CENTRO ANGLICANO DE ROMA

ALICIA PERESSUTTI, ESCRITORA Y COORDINADORA DE VÍNCULOS EN RED, ARGENTINA

HNA. NIEVES RODRIGUEZ, RELIGIOSAS ADORATRICES AASC, BERGAMO, ITALIA

OBISPO MARCELO SÁNCHEZ SORONDO, CANCILLER PAS Y PASS

PHILIPPE SCELLES, PRESIDENTE HONORARIO, FONDATION SCELLES, FRANCIA

JOSÉ MARÍA SIMÓN CASTELLVÍ, PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ASOCIACIONES DE MÉDICOS CATÓLICOS (F.I.A.M.C)

CAROLA SUÁREZ-OROZCO, CO-DIRECTORA, INST. FOR IMMIGRATION, GLOBALIZATION AND EDUCATION, UCLA

MARCELO SUÁREZ-OROZCO, DECANO DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN, UCLA

HNA. ALICE VARKEY, RELIGIOSAS ADORATRICES AASC, ROMA, ITALIA

GUSTAVO VERA, DIPUTADO DE LA LEGISLATURA DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

4

—————————————————————————————————–

THE PONTIFICAL ACADEMIES OF SCIENCES AND SOCIAL SCIENCES

AND THE FÉDÉRATION INTERNATIONALE DES ASSOCIATIONS DE MÉDECINS CATHOLIQUES

STATEMENT ON TRAFFICKING IN HUMAN BEINGS

Vatican City, November 2013

1Human trafficking is the most extensive form of slavery in this twenty-first century!

Pope Francis, Message of Easter 2013

Each human being is a free person, whether man, woman, girl or boy, and is destined to exist for the good of all in equality and fraternity. Any relationship that fails to respect the fundamental conviction that all people – men, women, girls and boys – are equal and have the same freedom and dignity constitutes a grave crime against humanity. Despite the efforts of many, trafficking in human beings – the most extensive form of slavery in our twenty-first century is a plague on a vast scale in many countries across the world. Victims are hidden away in private homes, in illegal establishments, in factories, on farms, behind closed doors, in families, houses and other places in the cities, villages and slums of the world’s richest and poorest nations.

This situation is not improving but, on the contrary, is probably deteriorating.

There is now a compelling need to put an end to trafficking in human beings and all forms of exploitation, particularly prostitution, forced labour, the harvesting of human organs and the use of children as drug dealers and in the production of pornographic material, especially on the Internet.

Trafficking in human beings in all its forms, and in particular trafficking for sexual exploitation and prostitution, must be declared a crime against humanity. Traffickers should be prosecuted on the basis of clear international and national laws, including the confiscation of the profits derived from their illegal activities, and the victims ought to be fully compensated from such funds.

All stakeholders, at all levels, have a moral and legal duty to eradicate this grave violation of human rights and strive to ensure that all human beings co-exist in freedom, equality, harmony and peace, in accordance with the values common to our shared humanity. With the support of academics, moral and religious leaders, together with the influence of a global movement and social networks, we must expose these hidden crimes by using today’s technology and working through good and just national and international institutions.

It is our moral imperative to take ours the last generation that has to fight the trade in human lives.

We suggest that:

The Holy See

1. Signs and ratifies the 1949 UN Convention for the Suppression of the Traffic in Persons and of the Exploitation of the Prostitution of Others.

2. Signs and ratifies the 2000 UN Protocol to Prevent, Suppress and Punish Trafficking in Persons, especially Women and Children (the ‘Palermo Protocol’).

v

3. Ratifies the 2005 Council of Europe Convention on Action against Trafficking in Human Beings.

4. Commits the Permanent Missions of the Holy See in international organisations to insisting upon the urgency of a global strategy against trafficking in human beings.

5. Encourages the ratification of the International Convention on Migrant Workers (18 December 1990) and the Domestic Workers Convention of the ILO (16 June

2011) and advocates the inclusion of domestic workers and agricultural workers in national labour laws.

6. Promotes a movement to ensure the commitment of the Catholic Church and of all men and women of good will to stopping human trafficking and prostitution; one that is stated in the clearest and most decisive terms.

7. Encourages male religious Orders to work alongside female religious to alleviate the immediate suffering and long-term social exclusion of trafficked persons.

International Organisations

8. Forcefully stresse that the trafficking in human beings is first and foremost a severe form of human-rights violation.

9. Insert as a specific objective the ending of trafficking in human beings in the new post-2015 Global Development Goals.

10. Take all possible actions to reduce the demand for all forms of exploitation damaging to human life and especially sexual exploitation.

11. Establish codes of conduct and specifically a policy of zero tolerance towards sexual exploitation and other abuses deleterious to human life and well-being.

Governments and National Authorities

12. Prepare national action plans to address trafficking in human beings, including measures to avoid re-trafficking, in cooperation with civil society organisations, including faith -based organisations.

13. Establish a national mechanism to combat and prevent trafficking in human beings and to protect its victims.

14. Ensure the necessary political, legal and financial support to the courts, the administrative offices and the security forces involved in action against trafficking in human beings at all levels, including enhanced ‘Witness Protection Schemes’ for those trafficked who are willing to testify in court or supply information to the police that improves the chances of apprehending traffickers and accessories to this crime.

15. Resist hasty, automatic and involuntary repatriation of those who have been trafficked and develop programmes for their housing and re-training, in the expectation that these will result – when desired – in the granting of a work permit in the host country.

16. Take urgent action to curb the demand that fuels all forms of exploitation, especially sexual exploitation, and criminalise the clients of prostitution as a deterrent against sex trafficking. This entails recognition that the trafficking of women, girls and boys is intrinsically linked with legalised prostitution systems and the commercialisation of sex.

17. Ensure that businesses are sufficiently regulated and held accountable for abuses that occur. Prohibit the supply of sexual material and advertisements for sexual activities in hotels and other public places.

18. Consider the key role of the Internet and especially pornography in facilitating the online recruitment of victims for trafficking in human beings and legislate against possible damage involved. Promote the incorporation,at point of sale, of ‘default settings’ on computers precluding access to pornographic material.

19. Introduce a compulsory system of birth registration, incorporating DNA identification in cases of risk or need.

20. Ensure the full confiscation of assets from criminals.

21. Ensure appropriate compensation to victims.

22. Target financial investigation, increased prosecution and conviction for traffickers.

23. Intensify the training of all relevant actors and particularly front-line officials in the work against trafficking in human beings.

24. Prioritise the eradication of child trafficking, including trafficking for sexual exploitation, and ensure the early identification of children who may be victims. To this end consider innovative means such as the establishment of national DNA databases to identify and prevent child trafficking.

Civil Society Organisations

25. Promote enhanced awareness campaigns concentrating specifically on different forms of exploitation, especially targeting the demand for sexual and labour exploitation.

26. Create networks of associations of professionals relevant to the work against trafficking in human beings and protecting and assisting its victims pro bono.

27. Create online resources to address this global phenomenon and to foster appropriate action.

28. Lobby for the establishment of free national ‘Helplines’ for victims and their wide public visibility.

The Business Community

29. Introduces strict codes of conduct and legislation on transparency for supply chains that are free of trafficked and other forms of enslaved labour.

30. Raises awareness about the serious risks and damage involved in the ‘race to the bottom’ to minimise labour costs, risks that exist per se and because they frequently

entail forced labour.

2

Christians

31. Ensure the effective and systematic involvement of Bishops’ Conferences, bishops, clergy, Congregations, parishes, schools and media instruments in knowledge about, and action against, trafficking in human beings.

32. Incorporate the subject of human trafficking into pastoral care in formation courses and create an advocacy community opposed to such trafficking that is specially

trained to dialogue with diplomatic communities, the business world, police/security forces and others on behalf of victims.

33. Create working groups on the topic of trafficking in human beings, focusing on concrete actions and preparing position papers on key issues that could form the basis for future statements (by Church leaders).

34. Strengthen public knowledge and support popular understanding and quality research regarding all forms of exploitation associated with trafficking.

All Religions

35. Reinforce inter-confessional and ecumenical networks locally, regionally and internationally in order to create an ever-growing pool of resources to help victims.

36. Provide access for those from local churches and other faith groups to training and resources to promote an appropriate community-level response in all activities connected with trafficking in human beings.

37. Educate people on the phenomenon and scale of trafficking in human beings and stress that this is a grave form of human rights’ violation.

38. Give victims access to monasteries, convents and religious houses and make every effort to assess their pressing needs.

39. Coordinate the work against trafficking in human beings by all faith-based organisations and ensure the active participation of nuncios, religious representatives and diplomats.

40. Establish a World Day of prayer, fasting, action, and reflection on trafficking in human beings.

41. Reach out to all people, women, men, girls, and boys, and raise awareness of their moral duty to refrain from any activities, including any involvement in the sex industry, that fuel trafficking in human beings.

All People of Good Will

42. Cooperate to forward these proposals, by acting together and sharing information, with the aim of eradicating this grossly inhumane practice of our times.

3 VERS. 7 (14 NOVEMBER 2013)

ROGER CARDINAL ETCHEGARAY

WERNER ARBER

SR. AURELIA AGREDANO PÉREZ

MARGARET SCOTFORD ARCHER

ANTONIO BATTRO

JORGE NERY CABRERA CABRERA

LAURA DRYJANSKA

OMBRETTA FUMAGALLI CARULLI

JUAN JOSÉ LLACH

JOSÉ ANTONIO LORENTE

BISHOP PATRICK LYNCH, SS.CC.

PIERRE MOREL

ARCHBISHOP DAVID MOXON

ALICIA PERESSUTTI

SR. NIEVES RODRIGUEZ

BISHOP MARCELO SÁNCHEZ SORONDO

PHILIPPE SCELLES

JOSÉ MARIA SIMÓN CASTELLVÍ, President of the World Federation of the Catholic Medical Associations (F.I.A.M.C.)

MARCELO AND CAROLA SUÁREZ-OROZCO

SR. ALICE VARKEY

GUSTAVO VERA

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http://www.fiamc.org/international_cooperation/5782/

http://www.fiamc.org/uncategorized/prayer-for-the-victims-of-human-trafficking/

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